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Nº15 Mayo Junio 2003
DROGODEPENDENCIAS  
 
"Me resulta difícil cuantificar logros cuando las necesidades son tan profundas"
Ana Rodríguez
El número de casos de SIDA en Argentina asociados al uso de drogas es el más alto de América Latina, sin embargo Graciela Tozué de la Asociación civil Intercambios alerta: "Nuestra región está atrasada en la aplicación de programas de reducción de daños relacionados con este sector". Ahora parece que la situación empieza a cambiar, la asociación Intercambios se ha convertido en la secretaría ejecutiva del Proyecto Prevención del Abuso de Drogas y del VIH/SIDA en los Países del Cono Sur, financiado por ONUSIDA y ONUDOC y, por primera vez, apoyado por el gobierno argentino.
Miembros de Intercambios
Por primera vez en Argentina la máxima autoridad sanitaria apoya públicamente un programa de reducción de daños, ¿qué supone este cambio de actitud?

Es un avance. El lanzamiento de este programa se realizó en el Ministerio de Salud, y allí el ministro se pronunció a favor de prevenir y reducir los daños. Es decir, dio su apoyo explícito a este tipo de estrategias, que hasta ahora, prácticamente venían siendo implementadas sólo por ONG. A partir de esto, cabe esperar que el Estado asuma este trabajo como propio y lo apoye, tanto política como financieramente. Lo que esto supone, finalmente, es que más personas van a recibir atención.

¿Desde cuando trabaja por la prevención del abuso de drogas y del VIH/SIDA?

Intercambios, asociación civil para el estudio y atención de problemas relacionados con las drogas, es una organización no gubernamental creada en la ciudad de Buenos Aires en 1995. Fue gestada por un equipo de trabajo, constituido por un grupo de profesionales con amplia trayectoria en el campo de los problemas relacionados con las drogas y el VIH/SIDA.

El Proyecto Prevención del Abuso de Drogas y del VIH/Sida en los países del Cono Sur esta financiado por ONUSIDA y UNODOC, ¿por qué se ha elegido en este momento Argentina?

Quienes trabajamos en este tema desde hace años realizamos trabajos de campo, y lo seguimos haciendo, para conocer cual es la situación, como se va modificando, cuales son sus nuevos rostros. Nuestro país tiene el porcentaje de casos de SIDA asociados al uso de drogas inyectables más alto de toda América Latina. Cuatro de cada diez enfermos de SIDA en la Argentina, contrajeron el VIH al compartir las jeringas. En otros países en situaciones similares, se vienen desarrollando este tipo de programas con muy buenos resultados. Nuestra región estaba atrasada en la aplicación de políticas que evitaron la difusión del VIHSida en usuarios de drogas. Por eso, las agencias internacionales están dando este apoyo para tratar de que esta situación se revierta.

El equipo de gestión del proyecto está integrado por instituciones gubernamentales y no gubernamentales, Intercambios Asociación Civil, ¿es la primera vez que se da este tipo de gestión común?

Desde su creación, la Asociación Intercambios aboga por acciones en cooperación con otras instituciones, ya que creemos en la eficacia del trabajo en red y en la concertación de esfuerzos. En otras oportunidades, hemos desarrollado proyectos co-gestionados, pero esta es la primera vez que se establece un mecanismo formal que nos permite articularnos con organismos públicos como el Ministerio de Salud de la Nación, la Secretaría para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico y la Coordinación SIDA del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Este proceso de planificación, ejecución y evaluación conjuntas constituye un esfuerzo de coordinación intersectorial, crítico para el desarrollo de intervenciones de reducción de daños.

Según lo previsto, las actividades concretas del Proyecto las llevarán acabo organizaciones diferentes que ya llevan tiempo trabajando en estos temas, ¿qué tipo de acciones están previstas?

El Proyecto incluye cinco líneas estratégicas: sensibilización y advocacy; investigación; intervenciones con usuarios de drogas; prevención del uso de drogas y del VIH y capacitación.
En relación con la primera, se desarrollarán una serie de seminarios con actores sociales clave: legisladores, jueces, periodistas, sociedades científicas, etc.
En cuanto a investigación, se han planificado dos estudios que permitirán mejorar la comprensión del fenómeno del uso de drogas inyectables en nuestro contexto.
Las intervenciones con usuarios de drogas privilegiarán el trabajo con los usuarios de drogas inyectables, quienes recibirán preservativos y kits de inyección segura que les permitirán reducir sus riesgos de contraer VIH y otras enfermedades; a través de estas intervenciones también se mejorará su contacto con la red asistencial.
El proyecto desarrollará una serie de talleres dirigidos a sectores específicos (educación, servicio penitenciario, etc.) y campañas locales de prevención del uso de drogas y del VIH/SIDA.
Por último, se capacitarán profesionales de los servicios de salud para mejorar la calidad de su atención a las personas que usan drogas.

El día de la presentación de este proyecto, usted misma apuntaba:"Hoy es un día muy importante para todos los que trabajamos para mejorar la calidad de vida de las personas que usan drogas", ¿por qué?

Porque tras muchos años de trabajo ese día dimos un paso que se traducía en un reconocimiento a nuestro enfoque del fenómeno, pero especialmente porque el lanzamiento del programa significa mejoras en la calidad de vida de tanta gente que conocemos. Personas a las que hemos llegado y que están en cada rincón del país. Era un día importante porque imaginamos que se abre una puerta para que los vean, los escuchen, para que se los tenga en cuenta más allá de cualquier prejuicio. Porque entendemos que la sociedad puede ofrecerles algo mas que la cárcel para sus vidas, porque se les reconoce el derecho a la salud, a cuidarse.

De acuerdo con su experiencia, ¿qué considerarían su gran logro y cual es la gran necesidad de este colectivo?

El proyecto regional es un logro. Paralelamente seguimos trabajando, detectando nuevas necesidades, situaciones agravadas por la crisis socio económica y me resulta difícil cuantificar los logros, como grandes o chicos cuando las necesidades son tan profundas. La realidad nos muestra que aun hay miles de personas en nuestro país que están marginados por sus practicas de consumo, que aún hay prejuicios terribles acerca de que debe hacer el Estado con alguien que consume drogas, que aún el VIHSida se extiende por compartir jeringas, y que hay avances en otros lugares, comprobados y aceptados, mientras que aquí estamos comenzando un debate y dando los primeros pasos.